Charlatanes?, no gracias!!

Vamos hoy a plantear un entretenimiento. Imaginemos (ya sé que es mucho imaginar, pero hagamos un esfuerzo) que las empresas son personas, son humanas, y que, por tanto, tienen sentidos. Y vamos a ver si podrían funcionar perfectamente en una sociedad como la nuestra o, por el contrario, presentan algún tipo de minusvalía.

Parece evidente que todas las empresas tiene un buen sentido de la vista, aunque en ocasiones, tengan una visión un tanto alejada de la realidad. Combinado con su olfato para detectar nuevas oportunidades, son los dos sentidos creativos en las empresas a la hora de detectar nuevas oportunidades.

Tienen gusto para proponer nuevas tendencias y  tacto, normalmente, a la hora de comunicarlas a los consumidores a través de sus campañas de marketing y publicidad.

De momento vamos bien, pero… qué pasa cuando llegamos al oído? SI nos fijamos en los presupuestos de cualquier empresa veremos que destinan una partida muy importante (en algunas de ellas, la más cuantiosa de todas) al marketing, a la comunicación de las virtudes de sus productos, a decirnos lo buenas que son.

Sin embargo el presupuesto para escuchar al cliente suelen ser ridículos (en caso de existir). No tienen ni implementan ningún canal para saber que necesitan sus clientes, cuáles son sus demandas, sus preferencias, sus deseos, para conocer qué esperan de sus marcas favoritas.

España ha sido, tradicionalmente, un país de charlatanes. Antiguamente recorrían pueblos, ferias y ciudades vendiendo productos inservibles con la única herramienta de una verborrea demencial, pero con infinita capacidad de persuasión.

La herencia de esos charlatanes, que se han vuelto a multiplicar con la explosión de la comunicación digital, permanece en muchas de nuestras empresas, interesadas solamente en taladrarnos con todo tipo de información sobre sus productos o servicios sin escucharnos, sin saber si nos interesa o no, sin conocer si realmente es eso lo que estamos buscando o cales son nuestras necesidades.

Solo existen ellas. Ellas y su ombligo. Nada más. El cliente no importa. Es una mera marioneta a la que pretenden seguir embelesando con  cantos de sirena que, en realidad, no es más que humo que sólo responde a sus intereses particulares. Nada más. Sin ninguna relación con los intereses de los clientes.

Pero el cliente ha cambiado. Ya no es ese dócil títere al que con cuatro palabras bonitas se le camelaba. El cliente quiere ser, no sólo escuchado, sino que su opinión se tenga en cuenta. Y por eso se decanta por aquellas empresas que le integran como parte del proceso de producción. Aquellas que escuchan, que entienden lo que quiere, que le tienen en cuenta, que le respetan.

Solamente escuchando a nuestros clientes seremos capaces de darles lo que realmente quieren, de adaptarnos exactamente sus necesidades y, por tanto, de provocarles una satisfacción total en su experiencia de compra con nuestra empresa y, por consiguiente, fidelizarlos.

Buenos días #fun4Shoppers. Son las doce del mediodía y este ha sido nuestro #fun4Break. Incidiendo en la necesidad de abrir bien todos los canales para poder escuchar a nuestro cliente. Porque los charlatanes que no escuchan están demodé y en vías de desaparición.

#fun4Dj #fun4Break www.fun4shoppers.es

charlatan

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s